martes, 19 de mayo de 2015

EL BAUTISMO DE CRISTO


Imagen.- El Bautizo de Cristo
Autor.- Juan Navarrete El Mudo.
Fecha.- Hacía 1.567
Técnica.- Oleo sobre Tabla.
Lugar.- Museo del Prado de Madrid (España)

      Juan Navarrate es un pintor del siglo XVI español que se traslada, como otros pintores españoles, a Italia para completar sus conocimientos y aplicar a su arte aquello que ha visto en los artistas italianos del momento. Reconociendo a Italia como la "Meca" del arte europoeo del momento. Al poco de llegar a España, se encuentra con la "Gran Obra" del momento, la decoración del Monasterio del Escorial en la provincia de Madrid, un Monasterio mandado construir por el Rey Felipe II y en el que van a trabajar los mejores artistas de la época. 

      En el año 1.567 atraído por el trabajo que se ofrece en el Monasterio del Escorial, recien llegado de Italia, se presenta en el Real Sitio, Juan Navarrate, trayendo consigo El Bautismo de Cristo, una pequeña tabla que presenta a los frailes Jeronimos y al propio Felipe II, como tarjeta de presentación para trabajar en la decoración de este lugar. El Monarca español queda admirado por la obra del joven pintor riojano y le contrata. Sus primeros trabajos en el Real Sitio y para el Rey, van a ser copias de obras de Tiziano. 

     En este cuadro, podemos ver la influencia flamenca en Juan Navarrete, en el Paisaje donde plasma la escena y en los ángeles que rodean la escena central, donde Juan en río recibe las aguas de Juan. Pero tambien podemos ver al influencia del manierismo italiano, tanto en el color como en la cocepción de la escena, recordandonos a Rafael o al propio Miguel Ángel. 

     En el centro de la pintura aparece el Señor, desnudo, realizando Juan Navarrete, en él un interesante y completo estudio de la anatomía del hombre, como realiza en el torso de San Juan Bautista. Jesús se cubre con un gran paño de pureza blanco, Mientras San Juan deja ver su anatomía por la forma de la túnica que le cubre. Cubierto por un manto  rojo, que simboliza el martirio con el que va a entregar su vida el precursos. Jesus no introduce los pies en el agua, sino que pisa el agua como si de una alfombra se tratara. Juan hace de sus manos una concha sobre la que voltea el Espíritu Santo, recordando la transmisión que la Iglesia realiza del Espíritu sobre el neocatecumando en este sacramento. Una corriente de gotas de agua caen sobre la cabeza del Señor. En el cielo el Padre Dios, con la fuerza del Creador, con la que es pintado en Italia por Rafael y por el propio Miguel Angel. La escena es observada en el cielo por dos grupos de ángeles que se dispones a la derecha e izquierda del Padre Dios, mientras en la orilla del río Jordan un grupo de ángeles esperan con un manto rojo, símbolo del bautismo de Cristo, la salida de Jesús de las aguas del Jordán, para que una vez investido por este manto pueda iniciar su vida publica, su predicación.

     La tabla permanece en el Real Monasterio del Escorial desde el año 1.567, hayandose iventado en el inventario de 1.574, durante la invasión francesa de 1.808, el cuadro es trasladado a Madrid para formar parte del Museo Josefino, de donde paso a la Real Academía de San Fernando y en el año 1.827 al Museo del Prado donde permancerá hasta la actualidad, pudiendose contemplar en una de sus salas hoy. 

     

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