miércoles, 29 de julio de 2015

ANÁSTASIS


Imagen.- Anastásis.
Lugar donde se encuentra.- San  Salvador de Cora.
Siglo.- XIV

    Comienza con esta entrada una nueva colaboración de nuestro amigo y pintro: Javier Romero Picazo, tras las manifestaciones del arte de las catacumbas los primeros retratos que se hacen del Señor son Iconos, tradicción que aún mantiene viva la Iglesia Ortodoxa y algunos autores como Javier Romero Picazo, comienza su colaboración explicandonos el presente icono.

      Tanto en Oriente como en Occidente se han desarrollado muchas maneras de representar a Cristo resucitado. En el Oriente cristiano privilegian los iconos, cargados de simbolismo para transmitir un mensaje teológico. Entre ellos destaca la representación de la “Anástasis” (palabra griega que significa “Resurrección”), también llamado “Icono del descenso de Cristo a los infiernos”. Esta palabra la decimos en el Credo y significaba en la antigüedad el lugar donde estaban los muertos, que no podían ir al Cielo antes de Jesús redimidos con su muerte y resurrección. Así que al morir Jesús fue a este sitio a anunciar a los muertos la salvación que Él había conseguido con su muerte y que por eso ya podrían pasar al Cielo. 

      En el centro del Icono vemos a Cristo revestido de luz, aunque conserva las llagas de la pasión en las manos y en los pies. A sus pies hay unas puertas rotas, son las puertas del abismo, del infierno, de la morada de los muertos, de la que nadie podía salir hasta entonces. Simbología de que Cristo no solo ha abierto las puertas del lugar de las tinieblas, sino que las ha roto para que ya nunca puedan volver a cerrarse. Su túnica es blanca representación de su Gloria, así se le representa también en el Icono de la Transfiguración, y que nos recuerda la Victoria de Cristo y también nuestro bautismo. El dorado también está presente en su túnica señalando que Él es Sacerdote, Profeta y Rey. 

      Por debajo de las puertas rotas, se encuentra un personaje encadenado, es la representación de la muerte, que ha sido vencida, cumpliéndose la palabra de Cristo “Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín (Lc. 11,21-22). También se puede contemplar que alrededor están los cerrojos, las llaves y los instrumentos de tortura, rotos e inservibles. San Pablo lo interpreta “Subió a lo alto llevando cautivos. Que se presente la palabra subió supone que había bajado a lo profundo de la tierra, San Pedro también lo explica “Cristo fue a predicar incluso a los espíritus que yacía en la prisión, a los desobedientes de otros tiempos” (1Pe 3,19-20). 

     Por eso alrededor de Jesús, se encuentran varios personajes del Antiguo Testamento que varían en cada Icono. Se pueden ver a la izquierda al Rey David (con barba y corona), al rey Salomón (sin barba pero también con corona) y a Juan Bautista (con larga barba y melena). A la derecha se distingue a Abraham (con larga barba blanca), con su hijo Isaac (Barba marrón) y a Abel (jovencito con cayado de pastor). Los dos personajes que salen de los sepulcros y a los que Jesús toma por las manos son Adán y Eva, dando simbolismo a que Cristo viene a redimir a todos, empezando por los primeros padres. Ahora no son ellos los que elevan la mano para tomar el fruto del árbol prohibido, sino que es Cristo, fruto del árbol de la vida, que los toma de la mano y se ofrece a ellos como alimento de inmortalidad. 

     Podemos comprobar como dos montes aparecen al lado, uno iluminado, es decir más blanco, significando el abismo y que La Luz ha llegado a la Oscuridad de los infiernos y que Cristo a vencido a la muerte, es la Luz de la Resurrección.

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