viernes, 20 de noviembre de 2015

LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO EN EL TEMPLO


Imagen.- La Presentación del Niño en el Templo.
Autor.- Fray Rodrigo de Holanda.
Fecha.- Hacía 1.530.
Técnica.- Relieve tallado sobre madera
Lugar donde se conserva.- Museo Nacional de Escultura de la ciudad de Valladolid.

      Lucas en su Evangelio, en el capítulo segundo afirma, que San José y la Virgen María, cumpliendo las leyes judías, a los cuarenta días del nacimiento del Niño Jesus, es llevado al Templo para ser presentado ante Dios y para la purificación de su Madre. En ese momento aparecen en el Templo dos personajes que aguardan la llegada del Hijo de Dios y que ven en el Niño de Belén al Esperado de Israel, pero, al mismo tiempo, Simeon anuncia que la redención que trae ese Niño, va a venir marcada por la división, por la no aceptación de muchos del mensaje salvador del Niño y que esto producirá un gran dolor, que se manifestará en la espada que traspasará el corazón de la Madre, 

         En la villa vallisoletana de Olmedo había un Monasterio, que pertenecía a la orden de los Jeronimos. Llamado de Nuestra Señora de la Mejorada. Para cuya claustro en el siglo XVI Fray Rodrigo de Holanda ejecutase tres retablos: El Retablo de la Pasión, el Retablo de la Resurrección y el Retablo de la Virgen o de la Infancia de Cristo. Que con la Desamortización de Mendizabal en el siglo XIX pasan a formar parte de la Colección permanente del Museo de Escúltura de Valladolid. 

             En la representación del pasaje que hoy nos ocupa en esta entrada, Fray Rodrigo de Holanda, como viene siendo habitual en su obra, recurre para su inspiración, posiblemente a una estampa proveniente de Europa central y que el autor, masgistralmente, trasalda a la madera, con gran habilidad y técnica.

        Fray Rodrigo de Holanda, olvidando las escenas que nos transimite Lucas en su Evangelio, que son usadas como inspiración para muchos artistas que se enfrentan a este tema, nos presenta el momento en el que el niño es ofrecido en el Templo. Recurriendo a la aparición de numerosos personajes secundarios que enriquecen la escena y nos permiten valorar la maestria de su autor a la hora de ejecutar la escena. Ocupa la parte central de la misma, una misa que sirve de Ara o altar de las ofrendas, donde un sacerdote, colocado a la derecha del espectador, tiene en sus brazos al Niño Jesús, se trata de un sacerdote anciano,cubierta la cabeza por una tela sacerdotal y el rostro cubierto de barba, quizá el único protagonista de la escena, del que podemos afirmar que vestiría, con seguridad, como vestían en la Jerusalén del siglo I de nuestra Era, y no como en la Valladolid del siglo XVI, que visten el resto de los personajes que integran esta obra de arte. El niño que el anciano lleva en sus brazos está compeltamente desnudo, dejando caer un brazo. Frente a ellos, una mujer, joven de rodillas, contempla la escena piadosa, probablemente es María, la Madre de Jesús, que viste como una doncella del siglo XVI, su actitud es orante, pero serena. A su lado un hombre, anciano, con un sombrero o gorro en su mano, de perfil contempla la escena, siguiendo la iconografía josefina de estos siglos, podemos identificarlo como San José, junto a la mesa, aparecen dos ancianos, el hombre señala al Niño, mientras dirige su cabeza a María, probablemente a este anciano podríamos identificarlo como el Anciano Simeón, que mientras el Sacerdote presenta al Niño en el Altar, dirige a su Madre, la profecía de la que Lucas nos informa en su Evangelio. Una mujer, con las manos unidas en actitud humilde sobre su pecho mira la niño. Tras ella, otra mujer, de la que sólo podemos ver la cabeza mira la escena, quizá una curiosa que llegara en ese mismo momento al templo y al escuchar las palabras de Simeón, asombrada, se acercará a mirar la escena, igual que el hombre, joven, que aparece tras la figura de San José. Todos ellos estan dentro de una estructura gótica, que nos recuerda un templo de este estilo en Castilla. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario